Tomar la decisión de
divorciarse/separarse no debe ser algo sencillo, a no ser como en mi caso que
era “una muerte anunciada”. Hay que sopesar todos los factores que van a
influir directamente en tal decisión.
Nunca jamás creo que
nadie, a no ser en casos “in extremis”, debería aconsejar a ninguna persona
para que tome la decisión de divorciarse/separarse, cada cuál es el único dueño
de sus verdaderos motivos y debe de ser su juez más implacable para tomar su
propia decisión.
Además siempre es más
sencillo ser el observador de un juicio en el que tan sólo escuchamos a una de
las partes. Para dictaminar siempre se necesitan las dos.
Por un lado, aunque en
mi caso odie el maldito dinero, la cuestión económica debería de ser una de las
últimas valoraciones a tener en cuenta. Desgraciadamente existen muchas mujeres
que no se les ocurriria jamás, aunque debieran, divorciarse por miedo a su
pérdida de nivel económico. Para mi es mucho más importante sopesar las
respuestas a varias de éstas preguntas:
1.
¿Sabré afrontar la soledad?
2.
¿Seré capaz de superar la dependencia
emocional?
3.
¿Podré proporcionar a mis hijos lo que
necesitan?
4.
¿Soy consciente de que la lucha tardará
años en terminar?
5.
¿Estoy preparada para comenzar a ser una
nueva persona distinta a la que fui?
En relación al primer punto hay muchas personas que
no saben estar solas, necesitan estar siempre rodeadas de gente para sentirse
bien. En el caso de un matrimonio de varios años, en el que la compañía diaria
haya sido una especie de apoyo, quizás no se sepa afrontar la soledad. No es lo
mismo buscar momentos puntuales porque necesitamos estar solos a una soledad
impuesta con la que es difícil convivir.
Creo que es uno de los puntos más importantes a
superar. Afortunadamente en mi caso, desde muy pequeña me enseñaron como
convivir con la soledad y sentirme a gusto, por ello para mí no ha sido algo a
superar.
En cuanto a la dependencia emocional no todo el
mundo la experimenta. Y no puedo hablar de ello ya que en mi caso no fue así. Pero
sí he leído mucho sobre ello y hay personas que no la superan nunca y es algo
que marca para siempre. Os recomiendo un audiolibro: “El apego afectivo”, para
poder entenderlo, asumirlo y superarlo.